El cazatorpedero peruano “Teniente Rodríguez”: primer buque de guerra del mundo que cruzó el Canal de Panamá

John Rodríguez Asti

El “Teniente Rodríguez” durante sus pruebas en navegación a máxima velocidad, 1912.  Nótese que el armamento aún no se hallaba instalado.(foto:IEHMP)

El “Teniente Rodríguez” durante sus pruebas en navegación a máxima velocidad, 1912. Nótese que el armamento aún no se hallaba instalado.(foto:IEHMP)

Es 18 de agosto de 1914, y hacía tan sólo dos días que se había inaugurado la mayor obra de ingeniería jamás realizada por el hombre hasta aquel entonces: el Canal de Panamá. En las esclusas que permiten el ingreso al canal desde el Mar Caribe hacia el lago Gatún, se deja ver la silueta de un pequeño buque de guerra con cuatro chimeneas. Lo que más llama la atención a los pocos espectadores presentes, es que a bordo del buque no ondea la bandera norteamericana, sino más bien, una bandera blanquirroja izada en el tope del palo mayor: se trata del cazatorpedero peruano “Teniente Rodríguez”, en travesía desde el puerto fluvial de Iquitos hacia el Callao. Con esta navegación desde el Caribe hacia el Pacífico, el “Teniente Rodríguez” se convirtió en el primer buque de guerra en cruzar la nueva vía interoceánica.

Fotografía procedente de una postal de la época en la que se aprecia al cazatorpedero peruano “Teniente Rodríguez” en las esclusas de Gatún, iniciando el cruce del Canal de Panamá el 16 de agosto de 1914, convirtiéndose en el primer buque de guerra en navegar por la nueva vía interoceánica. (Clive Fennesy/Col. Autor)

Fotografía procedente de una postal de la época en la que se aprecia al cazatorpedero peruano “Teniente Rodríguez” en las esclusas de Gatún, iniciando el cruce del Canal de Panamá el 16 de agosto de 1914, convirtiéndose en el primer buque de guerra en navegar por la nueva vía interoceánica. (Clive Fennesy/Col. Autor)

La historia de este buque, único de su tipo en nuestra Armada, se inició en 1908, cuando Misión Naval Francesa, propuso al gobierno del presidente Augusto B. Leguía, llevar a cabo un plan de adquisiciones navales para dotar al país de los elementos necesarios para la defensa marítima de nuestro litoral. Bajo un concepto estratégico defensivo inspirado en las ideas de la Jeune Ecole francesa, las adquisiciones propuestas tuvieron como finalidad dotar a la Escuadra peruana de buques del tipo sumergible y torpederos, destinados a servir como defensas móviles en los principales puertos de la costa peruana.

El programa de adquisiciones se llevó a cabo encargando en primer lugar los dos sumergibles tipo Laubeuf “Palacios” y “Ferré”, comisionados en 1912 y 1913 respectivamente, seguidos por un cazatorpedero similar a los once de la clase “Hussard” en servicio en la marina francesa.

Este último, construido al igual que los sumergibles en el astillero Schneider, fue bautizado como “Teniente Rodríguez”, en honor a uno de los oficiales que sucumbió en el mando del Huáscar, el 8 de octubre de 1879.

En cuanto a sus características, al momento de su construcción, este buque poseía los últimos adelantos tecnológicos de la época: armamento de tiro rápido, tubos lanzatorpedos y turbinas a vapor, las que le permitían alcanzar una velocidad de 28 nudos, cantidad impresionante para la época, si se considera que las naves capitales, como los acorazados, tan solo alcanzaban los 21 nudos.

La construcción de este buque estuvo a cargo del astillero Schneider et Cie., de Tolón, a un coste de 80.000 libras peruanas, y fue supervisada por el teniente primero José R. Gálvez. Su lanzamiento se efectuó en enero de 1912, y una vez concluido, el 10 de octubre zarpó de Tolón con destino al Callao, tripulado por una dotación francesa, a cargo del teniente primero Tomás Pizarro.

Durante el viaje efectuó una recalada en Santa Cruz de Tenerife, lugar adonde arribó el 7 de noviembre para proveerse de víveres y combustible. Allí recibió órdenes de dirigirse a Belem do Pará (Brasil) para ser entregado a una dotación peruana que luego lo llevaría a Iquitos. El viaje a este último puerto, tenía el propósito de reforzar la Flotilla Fluvial del Amazonas, debido a las tensiones fronterizas con Colombia. Luego de ingresar al río Amazonas, se dirigió hacia Pará, en donde fue colisionado por un buque mercante, debiendo efectuar reparaciones que corrieron a cargo del propio constructor, ya que el buque aún no había sido incorporado por la Armada Peruana.

Allí, el 5 de diciembre de 1912 el buque fue comisionado bajo el nombre de “Teniente Rodríguez”, siendo recibido oficialmente por el capitán de fragata Carlos García Rosell, designado como primer comandante. La dotación peruana del buque había sido llevada a bordo del transporte Iquitos.

La permanencia del buque en Pará se prolongó por diversos motivos hasta julio de 1914, cuando finalmente se le dio órdenes de zarpar hacia el Callao.

Fue gracias a las gestiones del Ministro de Guerra y Marina, General Pedro E. Muñiz ante el gobierno norteamericano, que se logró que el “Teniente Rodríguez” efectuase su viaje cruzando el Canal de Panamá, a poco de ser inaugurado, arribando al Callao en el mes de octubre.

Personal de ingeniería y cadetes a bordo del “Teniente Rodríguez” abasteciendo de carbón a las calderas del buque. (foto: AHM)

Personal de ingeniería y cadetes a bordo del “Teniente Rodríguez” abasteciendo de carbón a las calderas del buque. (foto: AHM)

Dotación del “Teniente Rodríguez” maniobrando un torpedo para colocarlo en su tubo lanzador. Callao, 1924. (foto: AHM).

Dotación del “Teniente Rodríguez” maniobrando un torpedo para colocarlo en su tubo lanzador. Callao, 1924. (foto: AHM).

Durante su servicio en la Escuadra, frecuentemente fue empleado para instrucción de los cadetes navales, participando asimismo en diversos ejercicios en la mar.

Curiosamente, el destino quiso que este buque retornara al lugar en donde inició sus servicios al Perú. Con motivo del Conflicto con Colombia, se dispuso que el Teniente Rodríguez conjuntamente con el crucero “Lima” partiera hacia Iquitos, zarpando para tal propósito el 2 de octubre de 1933, cruzando por segunda vez el Canal de Panamá, pero en esta oportunidad en sentido inverso.

Dotación del “Teniente Rodríguez” en pleno, año 1924. (foto: AHM)

Dotación del “Teniente Rodríguez” en pleno, año 1924. (foto: AHM)

Luego de ingresar al río Amazonas, tanto el “Teniente Rodríguez” como el “Lima” se dirigieron hacia Belem do Pará (Brasil), en donde el 9 de diciembre hicieron rendesvouz con el vapor Perené de la CPV y los destructores “Almirante Villar” y “Almirante Guise”, estos últimos recién adquiridos en Estonia. Esta fuerza naval, arribó a Iquitos el 5 de enero de 1934, y su presencia allí fue para reforzar a nuestras fuerzas navales en el Oriente mientras concluían las negociaciones diplomáticas para un arreglo definitivo por el asunto de Leticia. El “Teniente Rodríguez” jamás volvería a surcar el océano, puesto que permaneció en el Amazonas, hasta que el 5 de mayo de 1938 fue retirado del servicio.

En octubre de 1946 su casco fue cedido a la Corporación Peruana de Vapores, siendo transformado en cisterna a petróleo y rebautizado con el nombre de Puinahua. En enero de 1949 la Corporación devolvió el casco a la Marina y aún en 1961 se hallaba a flote, debiéndose hallar sus restos en cercanías de Iquitos.

Cazatorpedero “Teniente Rodríguez”, en el río Amazonas, Iquitos, 1934. Fue enviado allí junto a otros buques de la Escuadra, a fin de reforzar la presencia naval peruana durante el Conflicto con Colombia por Leticia. (Foto: CNP)

Cazatorpedero “Teniente Rodríguez”, en el río Amazonas, Iquitos, 1934. Fue enviado allí junto a otros buques de la Escuadra, a fin de reforzar la presencia naval peruana durante el Conflicto con Colombia por Leticia. (Foto: CNP)

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES

DIMENSIONES      

Eslora: 64,6m             

Manga:            6,4m               

Calado:           4,4m               

DESPLAZAMIENTO

Estándar:        490 tons.

A plena carga: 800 tons.

ARMAMENTO

  • 3 tubos lanzatorpedos de 457 mm: uno fijo en proa y dos en montajes simples giratorios  en la parte central sobre cubierta.
  • 6 cañones de 65 mm de tiro rápido en montajes simples.

PLANTA PROPULSORA

Cuatro calderas Du Temple                                                

Turbinas Schneider- Zoelly                                      

Potencia:         8.600 hp

Velocidad:      28 nudos

Autonomía:     1.200 millas a 10 nudos

Combustible:  100 tons. de carbón

Consumo de carbón:  45,9 tons. en 24 horas a 11 nudos.

DOTACIÓN

Oficiales:        8

Tripulantes:     50

           

 

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Las corbetas prusianas Augusta y Victoria, gemelas de las peruanas América y Unión


Corbeta prusiana SMS Augusta (ex CSS Mississippi, ex Yeddo)

En circunstancias que el Perú se hallaba ante un inminente conflicto bélico luego de la captura de las islas Chincha por parte de la escuadra española en mayo de 1864, el gobierno peruano de aquel entonces, tomó la decisión de fortalecer la Armada mediante la adquisición de buques en Europa. Esta medida se concretó con la construcción en Gran Bretaña de la fragata blindada Independencia y del blindado tipo torreón Huáscar, así como la adquisición en Francia de las corbetas América y Unión, ambas originalmente encargadas por los Estados Confederados del Sur.

Quien ha narrado con bastante precisión las gestiones para la compra de ambas corbetas para el Perú, ha sido el historiador naval y capitán de fragata Fernando Romero Pintado, en el tomo correspondiente a “La República (1850-1870)” de la Historia Marítima del Perú. En su relato, menciona también la existencia de otras dos naves gemelas que con los nombres de Victoria y Augusta fueron adquiridos por Prusia (1).

A través de las siguientes líneas apreciaremos cómo se originó la construcción de estos buques, las circunstancias que impidieron su incorporación en la marina confederada, así como el destino que finalmente tuvieron.

El 12 de abril de 1861, al iniciarse la Guerra Civil o Guerra de Secesión norteamericana (1861-1865), la naciente marina de los Estados Confederados del Sur, fue conformada con los pocos buques que lograron capturar a los federales en los puertos o bases ubicadas en el sur. Esta situación, sumada a la carencia de astilleros en su territorio con experiencia en buques de hierro, especialmente en la fabricación de máquinas a vapor para los mismos, los obligó a recurrir a Francia y Gran Bretaña para la construcción de buques de guerra para su marina. Entre los buques encargados en astilleros franceses y británicos, se hallaban una serie de blindados con los que los confederados buscarían enfrentar a los buques nordistas que bloqueaban sus puertos, así como fragatas y corbetas, las que utilizarían para atacar a las líneas de comunicaciones marítimas que abastecían de materias primas a los estados de la Unión.

Sin embargo, buena parte de estos buques no llegarían a entrar en servicio con los confederados, gracias a los agentes nordistas que lo impidieron a través de hábiles maniobras diplomáticas (2).

Uno de estos casos de venta frustrada ocurrió con cuatro corbetas ordenadas por la marina confederada conocidas como clase “Louisiana” (3). Bajo el mismo concepto de empleo para atacar las rutas comerciales enemigas con el que se construyó la famosa corbeta CSS Alabama, y considerando los problemas diplomáticos surgidos por la construcción de aquel y otros buques en Gran Bretaña (4), los confederados optaron por buscar a un constructor francés para sus cuatro nuevas corbetas. Entonces, a fines de marzo de 1863, se iniciaron los contactos con las firmas Jollet Barbier, Th. Dubigeon e hijos, de Nantes, y L. Arman, de Burdeos, a quienes encargaron su construcción.

Los contratos fueron firmados en abril de ese año (5); los cuatro buques debían ser de tipo corbeta, aparejadas como fragatas, con castillo en proa, alcázar en popa, mástiles de fierro, velamen completo y de propulsión mixta.

El armamento debía esta conformados por 12 cañones que serían provistos por la firma Voruz, del mismo tipo que empleaba la marina francesa (6).

Luego de iniciada la construcción, ésta prosiguió sin mayor novedad, y en el mes de febrero de 1864, más precisamente el día 22, el comandante de la Marina Confederada, James D. Bulloch, que se hallaba en París a cargo de la supervisión de los trabajos de las cuatro corbetas, recibió una comunicación oficial secreta del Secretario de la Marina Confederada, S.R. Mallory, ordenándole que “sus cuatro corbetas deberán llamarse Louisiana, Missisippi, Texas y Georgia (7), pero anteriormente, con el propósito de no despertar sospechas a los federales, habían sido bautizadas en forma provisional como Osaka, Yeddo, San Francisco y Shanghai, respectivamente (8).

Para infortunio de los confederados, las presiones diplomáticas de sus adversarios tuvieron efecto sobre el Gobierno francés, debido a la situación desfavorable que la guerra había tomado para con ellos. Es así que por orden expresa del emperador francés, quien intervino personalmente en el asunto, se canceló la venta de las cuatro corbetas y se anuló el contrato (9). Luego, en el mes de junio del mismo año, a pesar de las protestas del comandante Bulloch, fueron puestas en venta.


Grabado que muestra a la corbeta Augusta (ex CSS Mississippi, ex Yeddo) en 1877 (fuente: http://goo.gl/UZAZBw)

La compra de las corbetas C.S.S. Missisippi y C.S.S. Louisiana por Prusia

El primer país interesado en adquirir estos buques fue Prusia, que escogió el par que se construía en los astilleros de L. Arman, en Burdeos, la C.S.S. Missisippi y la C.S.S. Louisiana. Adicionalmente, otro de los buques en ser adquirido por los prusianos fue el blindado C.S.S Cheops, buque que tampoco se salvó del embargo dispuesto por el emperador francés. Este buque, una vez concluido, fue bautizado con el nombre de Prinz Adalbert (10).

Regresando a nuestro relato, la compra de ambas corbetas para Prusia se concretó el 13 de mayo de 1864, siendo bautizadas con los nombres de Victoria y Augusta. De las informaciones disponibles, se conoce que hacia 1872 ambas fueron rearmadas con cuatro cañones de 150 mm, dos de 120 mm y uno de 80 mm. Posteriormente les fueron agregadas ametralladoras Hotchkiss de 37 mm (11).

Con el nacimiento del Imperio Alemán, estas corbetas, así como otros buques de origen francés, pasaron a conformar la naciente flota de la flamante marina imperial.

La Victoria, efectuó un viaje entre 1868 y 1869 hacia América Central y Sudamérica. Luego, durante la Guerra Franco-Alemana (1870-71), fue destinada a proteger las costas germanas en el Báltico.

En 1875, hizo nuevamente un viaje hacia América Central y Sudamérica. Dos años después, la hallamos protegiendo intereses alemanes en la costa de Palestina, durante la Guerra Ruso-Turca. Sus servicios finalizaron cuando fue apontonada y dada de baja en 1892.

Con respecto al historial de servicio de la corbeta Augusta, el hecho más relevante fue su intervención protegiendo los intereses alemanes luego de un ataque provocado por unos insurgentes españoles contra el mercante Gustav. Esto aconteció en diciembre de 1874, en las costas del Cantábrico durante las Guerras Carlistas. Años después, la Augusta, tuvo un final trágico (como lo tendría su gemela peruana América ex C.S.S. Georgia), puesto que el 2 de junio de 1885, en circunstancias que navegaba en cercanías a las costas del Golfo de Adén, naufragó en medio de un fuerte temporal, pereciendo la totalidad de su tripulación (12).


Corbeta peruana Unión (ex CSS Texas, ex San Francisco), 1865. (fuente: Archivo Histórico Armada del Perú)

La compra de las corbetas C.S.S. Texas y C.S.S. Georgia por el Perú

En lo que se refiere a las otras dos corbetas, la C.S.S. Texas (San Francisco) y la C.S.S. Georgia (Shangai), prácticamente se hallaban concluidas y al igual que el par vendido a Prusia, estaban disponibles a cualquier país que se interesara en adquirirlas, y fue el Perú, el que finalmente las compró.

Como se ha mencionado al inicio del presente artículo, ante la inminencia de un conflicto con España, el gobierno peruano envió a varios oficiales de marina a Europa con la finalidad de adquirir buques de guerra. Para ello, el capitán de corbeta Aurelio García y García y el teniente primero Miguel Grau, partieron hacia el viejo continente en calidad de comisionados en enero de 1864 (seguidos después por el capitán de navío José María Salcedo), con la misión específica de comprar una fragata blindada y dos fragatas de propulsión mixta.

La ocasión se presentó en Francia con las dos corbetas confederadas, y la idea de adquirirlas surgió del encargado de la legación peruana, el diplomático Federico Barreda (13). Luego, el comandante García y García -quien se hizo cargo en Londres de la construcción de la fragata blindada Independencia– viajó a inspeccionarlas en setiembre del mismo año, llevándose una impresión positiva. No ocurrió lo mismo con el comandante Salcedo (a cargo de la construcción del blindado Huáscar en Birkenhead), puesto que en un principio fue de opinión contraria a la compra de ambas naves (14), pero ante las presiones del ministro Barreda, informó al Gobierno favorablemente, recomendando se iniciaran los tratos para su compra. Luego de esto, las gestiones se iniciaron en noviembre, y el día 5 se concretó la compra de la CSS Georgia (Shanghai) y semanas más tarde, el 16 de diciembre, la de la CSS Texas (San Francisco).

De los términos del contrato y forma de pago se encargó Barreda, quien negoció con Tomás Lachambre y Cia., firma consignataria del guano peruano en Francia, un empréstito de cuatro millones de pesos. Cada buque, completamente armado y listo costó 2’320,000 francos. En aquella oportunidad, los adversarios políticos de Barreda en el Perú, denunciaron que por dicha compra se había pagado una suma excesiva, pero serían los propios jefes peruanos, García y García, Pardo de Zela (nombrado comandante de la América, ex Shanghai, ex Texas) y Grau (nombrado a la Unión, ex San Francisco, ex Georgia) quienes opinaron que el precio, a pesar de ser algo elevado, se justificaba en la medida que se trataba de buques excelentes que respondían a los requerimientos que la situación de guerra imponía.

Es así que, encontrándose ambas corbetas enarbolando el pabellón peruano, tuvieron que apresurar su zarpe de Nantes, dirigiéndose hacia Plymouth, y de allí hacia el Pacífico, ante el temor de tener problemas en Francia o Gran Bretaña, países que, invocando su neutralidad en el conflicto contra España, podrían retener ambas naves.

La historia de las dos corbetas al servicio de la Armada del Perú, merece un relato aparte, pero podemos comentar que conformando la Escuadra Aliada peruano-chilena, tomaron parte en el Combate de Abtao el 7 de febrero de 1866, ocasión en la que enfrentaron con éxito a las más poderosas fragatas españolas Blanca y Villa de Madrid. Posteriormente, la América se perdería trágicamente en el maremoto que asoló el puerto peruano de Arica el 13 de agosto de 1868, mientras que su gemela, la Unión, tendría una participación destacada en la Campaña Naval durante la Guerra con Chile, siendo hundida por su propia tripulación en la madrugada del 16 de enero de 1881 en el puerto del Callao, evitando ser capturada por las fuerzas chilenas.

Características principales

Eslora

81,5m (incluyendo bauprés); 75,2m casco

Manga

11,12m

Puntal

5,50m

Desplazamiento

1,827 t; 2,272 t a plena carga

Armamento

Victoria y Augusta:

14 cañones de 30 libras de avancarga

Propulsión

Una máquina alternativa horizontal Mazeline de simple efecto, de dos cilindros, 400 HP de potencia nominal y 1630 HP. de potencia indicada a 76 rpm.

Cuatro calderas rectangulares de doce hornillas cada una con 28.5 lbs/pul2 de presión.

Una hélice rebatible de dos aspas

Velocidad

13,5 nudos

Dotación

230 hombres


Corbeta SMS Augusta, 1864. (fuente: http://www.thefrankes.com/wp/wp-content/uploads/2009/09/KaiserlicheMarine065a.jpg)

NOTAS

(1) Romero Pintado, Fernando, Historia Marítima del Perú. La República 1850 a 1870. Tomo VIII, Vol. 2. p. 273.
(2) Entre los buques más notables que no pudieron incorporar los confederados, se hallaban los que más tarde fueron blindados ingleses Scorpion y Wivern, el blindado danés Danmark y el blindado prusiano Prinz Adalbert.
(3) Silverstone, Paul H., Civil War Navies, 1855‑1883, Routledge, Nueva York, 2006, p. 168.
(4) Romero Pintado, Fernando, op. cit., p. 501.
(5) Ídem.
(6) Ibídem, p. 502.
(7) U.S. Navy Department, Dictionary of American Naval Fighting Ships, vol. II, Navy Department, Naval History Div., Washington 1969, p. 574.
(8) Ídem.
(9) Romero, op. cit., p. 502.
(10) Gardiner, Robert (ed.), Conway’s all the World Fighting Ships 1860-1906, US Naval lnstitute Press, 1979, p. 250.
(11) Ídem.
(12) Ibídem.
(13) Romero, op. cit., p. 502.
(14) Ídem.

BIBLIOGRAFÍA

Fuentes impresas

  • Álvarez Domínguez, Luis, “La Marina Española según los observadores extranjeros”, en: Cuadernos monográficos del Instituto de Historia y Cultura Naval, N° 5, Instituto de Historia y Cultura Naval, Madrid, 1989, pp. 23-40.
  • Basadre, Jorge, Historia de la República del Perú. Ed. Universitaria, Lima, 1968.
  • Carvajal Pareja, Melitón, Historia Marítima del Perú, La República (1870-1876), T. IX, Vol. 2, Lima 1994.
  • Gardiner, Robert (ed.), Conway’s all the World Fighting Ships, US Naval Institute Press, Annapolis, 1979.
  • Silverstone, Paul H., Civil War Navies, 18551883, Routledge, Nueva York, 2006
  • U.S. Navy Department, Dictionary of American Naval Fighting Ships, Vol. II, History Div., Washington, 1969.
  • Romero Pintado, Fernando, Historia Marítima del Perú. La República (1850 -1870), T. VIII, Vol. 2, Lima 1984.

Internet


La Tercera Guerra Anglo-holandesa

La Tercera Guerra Anglo-holandesa (1672 – 1674)

A pesar del tratado de paz de Breda, por parte de los ingleses persistió el deseo de desplazar a las Provincias Unidas como potencia marítima. Con tal propósito, Carlos II suscribió un tratado secreto con Luis XIV en contra de las Provincias Unidas en 1670.

Por su lado, Francia había empezado a desarrollar una política expansionista invadiendo los Países Bajos españoles en 1667, y la intensión de Luis XIV era la de romper la dependencia que tenía su comercio exterior de los puertos y naves holandeses, para efectuarlo a través de Amberes. Entonces con el objetivo coincidente de disminuir el poderío marítimo holandés, los aliados elaboraron un plan para atacar las Provincias Unidas por tierra y mar, pero esto fue conocido por De Witt, quien como medida preventiva dispuso un ataque sorpresivo a la flota inglesa, el mismo que por descoordinaciones internas nunca se llevó a cabo. Lo cierto es que los ingleses iniciaron las hostilidades cuando atacaron un convoy holandés el 12 de marzo de 1672, seguido por el ataque de un ejército francés de 130.000 soldados, que días después inició su marcha hacia territorio holandés con la intención de invadirlo.

La guerra se inició con las declaratorias de Inglaterra y Francia a las Provincias Unidas el 19 y el 27 de marzo respectivamente.

Mientras los franceses invadían los Países Bajos por tierra, el 7 de junio, la flota holandesa con 75 buques al mando de De Ruyter, atacó y sorprendió a una flota combinada anglo-francesa conformada por 98 buques que se hallaba concentrada en la entrada del Támesis con planes de iniciar una invasión por mar en costas holandesas.

En el enfrentamiento que se produjo, conocido como Batalla de Solebay, los ingleses que se hallaban al mando de Jaime, Duque de York, perdieron 4 buques y 2.500 hombres; mientras que los holandeses perdieron 2 buques y 2.000 hombres. Con esta batalla, De Ruyter frustró los planes anglo-franceses de invadir Holanda.

solebayBatalla de Solebay, 7 de Junio 1672

En el teatro de operaciones terrestres, a fin de impedir el avance francés, que había logrado penetrar en las provincias de Overrijseel, Drenthe y Gelderland, la provincia de Holanda fue inundada, y dado que la situación aparentaba ser desfavorable, se produjo una revolución liderada por los partidarios de la casa de Orange, que trajo consigo la caída del gobierno republicano y el asesinato del gran pensionario Jan De Witt, su hermano y de otros miembros del partido republicano. A consecuencia de ello, Guillermo III de Orange, fue nombrado estatúder de las Provincias Unidas en julio de 1672.

El esfuerzo holandés logró paralizar el avance francés sobre su territorio, por lo que el Parlamento inglés aprobó fondos para intentar otra invasión por vía marítima a las Provincias Unidas. Para tal propósito, una nueva flota combinada anglo-francesa fue reunida en Great Yarmouth, pero la campaña fue abandonada tras ser derrotada sucesivamente en la primera y segunda batalla de Schoneveldt (7 y 14 de junio de 1673) y en la Batalla de Texel en cercanías de la villa holandesa de Kijkduin, el 21 de agosto del mismo año.

Kijkduin

Batalla de Texel, 21 Agosto 1673

 

 

Luego de estas derrotas y ante la fracasada campaña terrestre francesa, el Parlamento y la opinión pública inglesa demandaron a Carlos II a negociar la paz con los holandeses, la que finalmente llegó el 9 de febrero de 1674 con el Tratado de Westminster, pero la guerra con Francia proseguiría por tres años más.

Comentarios finales

Las guerras Anglo-holandesas constituyeron una lucha por la supremacía en el mar de dos potencias marítimas. En lo referido a las operaciones, la primera guerra, se centró fundamentalmente en contra de los convoyes holandeses. La segunda guerra, tuvo énfasis en el enfrentamiento de ambas flotas por el control del mar. La tercera guerra, introdujo operaciones combinadas en mar y en tierra.

Estas disputas trajeron consigo el desarrollo de la táctica de flota (a través de las instrucciones de batalla), la que llegó a un alto grado de sofisticación, en especial del lado británico.

En lo que se refiere al empleo de naves de guerra, este conflicto conllevó a la estandarización de los buques de guerra y su clasificación de acuerdo a la cantidad de cañones y cubiertas.

Novedades

Guerra Naval

Las Guerras Anglo-holandesas (II parte): https://historianavalymaritima.wordpress.com/guerra-naval/

Guerra Naval

Las Guerras Anglo-holandesas (I parte): https://historianavalymaritima.wordpress.com/guerra-naval/

Buques Auxiliares

El pontón Perú: https://historianavalymaritima.wordpress.com/buques-auxiliares/

Temas diversos

La Escuela Naval del Perú 1884-1912: https://historianavalymaritima.wordpress.com/temas-diversos/

Portaviones

Portaviones en las Armadas de Sudamérica: https://historianavalymaritima.wordpress.com/buques/

ARA 25 de Mayo1